La vida después de ti
Una noche fría desoladora y triste en donde
estaba Loreli en su habitación, mirando por su ventana pasar a infinidad de
personas, algunas de ellas amigos que caminaban por las calles in una misión y
razón la cual vivir, ella descubría que la vida era muy complicada, que esta se
encontraba llena de retos, fracasos y alejamientos de los seres queridos que más
amas como lo son los mismos padres…
Ella nunca imagino que alejarse de su casa
le causaría tener que aprender a combatir una soledad que la atacaba a todas
horas, por el hecho de haberse desprendido de su familia con la ilusión de
lograr su mayor éxito en la vida, graduarse y poder ser una profesionista,
orgullo de su familia y sobre todo de ella misma.
Después de una larga mañana llena de
trabajo en el colegio, cuando Loreli iba de regreso hacia su casa, cuando se
disponía a comer…, sorpresivamente escuchó que la puerta de la casa de los
estudiantes en la que también vivía ella, se abría, ella con asombro y de
cierta manera con miedo esperaba con ansias y angustia ver por las escaleras
quien era aquella persona que se estaba acercando a su hogar.
A partir de esta tarde exhausta pero llena
de una extraña sensación de alivio y felicidad, las cosas en New York habían
cambiado. Su amiga Yohana fue su mejor cómplice para que empezara a surgir el
inicio de una vida e historia de amor diferente con aquel extraño chico que una
tarde de diciembre había tocado no solo las puertas de la casa de Loreli, sino
también de su corazón.
Transcurridos varios años con aquel chico
que se había convertido en algo más que un simple novio… en algo que ella no
lograba definir con palabras, por el simple hecho de que todos sus planes a
futuro los había transformado por todo lo que habían vivido en esos años, que
para la mayoría de sus amigos era ya un largo lapso de tiempo. ¡Para ellos era
como si se hubiesen conocido ayer!.
Cuando todo marchaba tan bien e incluso al
ya estar a punto de los egresar teniendo planes de boda ya con anillo de compromiso
que la llenaba de dicha y felicidad nunca imaginó que después de un viaje
inesperado que tuvo que hacer ella a su casa no tendría regreso a los brazos de
su amado. Fueron largas e interminables noches de espera y tragos amargos de
Christopher, de pedir y suplicar que Loreli despertará de ese coma en el que
estaba inmersa.
Cada día sin faltar iba a visitarle y a
contarle lo que habían vivido y lo que les esperaba por vivir, pero ella jamás
más pudo volver a abrir los ojos, los ojos de los cuales él se había enamorado
y así poder maravillarse de la vida que a ella le esperaba.